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Sinopsis relatos cortos

1.- África menos 50.200

África era un vergel hace 50.000 años, estaba plagada de ríos, lagos y todo tipo de vegetación y de animales. Era un sitio perfecto para que se desarrollasen los géneros de los primates, homos y sapiens. La población de todas las especies tenía que guardar cierto equilibrio con relación a las otras, y esto se obtenía comiéndose unas a otras. Todos tenían depredadores, sin embargo hubo una especie que desarrollo la inteligencia de tal manera que se volvió inatacable por las otras, los Homos, y especialmente los Sapiens. Pero ante tal abundancia de comida se reproducían «demasiado», no tenían frenos que le hicieran guardar el equilibrio, y los recursos, pese a que eran abundantes, no se podían producir y se acababan, produciendo hambre y fuertes luchas por la comida. Los clanes que no consiguieron controlar su crecimiento se extinguieron, y sus genes se perdieron. Y de la inmensa variedad de soluciones provenientes de las mutaciones genéticas, han quedado solo las que resolvieron el problema, y aunque no nos gusten mucho esas soluciones, las otras se han extinguido.
En esas condiciones se seleccionaron los genes que hoy tenemos, y los genes aún tratan de conseguir que nos comportemos como entonces.

Los genes no saben nada de educación, de leyes que haya que cumplir, de racionalidad, ni de humanidad. Todo eso es muy nuevo. ¿Últimos 5.000 años?; y ellos tardan en cambiar centenares de miles, o millones de años, de modo que cuando aparecen las señales que los activan se ponen en marcha, pese a quien pese.
En este relato tenemos un buen ejemplo de un maltratador, Tor, que buscando ejercer el poder absoluto, cumple con su cometido de controlar el crecimiento del clan. Y un líder nuevo, Zar, enamorado de Nan, que ensaya con éxito una solución que se seguirá reproduciendo hasta nuestros días.

2.- África menos 50.196

El grupo del espíritu del lobo, liderado por Zar, inicia un camino que tardará cientos de años y varias generaciones en recorrer, con la nostalgia de los que dejan atrás, que nunca mas volverán a ver. Visitan al gran sabio Motoro para que les dé su bendición, e inician un periplo en el que, el enfrentarse a dificultades extremas, les hará desarrollar la inteligencia, la solidaridad y la humanidad. Vagar por el norte de África, entonces plagada de alimentos y peligros, cruzar el Nilo lleno de cocodrilos y empezar a subir hacia Siria, fue una ruta que miles de clanes emprendieron muchas veces en los últimos 300.000 años, y antes también; con el resultado de que colonizaron el mundo muchas veces. Resulta admirable la determinación, la fuerza, la valentía y el coraje que demostraban, y reconforta pensar que fueron nuestros ancestros, y que algo de esas cualidades debería de quedar aún entre nosotros.

3.- África y Europa menos 50.000

Zar y los suyos sufren los rigores del frio mas duro, desconocidos para ellos, que les produce hambre y muerte, mientras avanzan hacia arriba, hacia su lejano objetivo.

Aparecen los grandes osos de las cavernas, y después de sufrir un asalto con pérdida de muchas vidas, con ingenio, y determinación, los cazan y vengan a sus hermanos.

Pasaron muchos inviernos y varias generaciones antes de que sus descendientes, que nunca olvidaron de donde venían ni cual era su objetivo, finalmente lo consiguieron.

Llegaron a un mundo de glaciares que iban y venían, y nieves perpetuas a lo lejos, que les era desconocido; y en el que mandaban las mujeres. Había mucha comida, pero también muchos clanes, y las guerras tribales, y el hambre acababa con muchas tribus que se extinguían, y la poca comida que había la comían mayormente las mujeres, para que pudiesen amamantar a sus bebes, y tener otro si fuese posible. Era la única manera de no se acabara el clan, y esto les daba a las mujeres todo el poder.

Al poco de llegar y con un frio extremo tomó el mando una mujer, y como eran muy inteligentes y sabían aprovechar todos los recursos, en unos años de buen tiempo ya eran demasiados y empezaron los problemas. Ante la tiranía de la jefa, eligen a un hombre, que aunque inteligente, durará hasta que el tiempo se vuelva otra vez mas frio.

4.- Europa menos 50.010

Hacía mucho frio. Los casquetes polares llegaban al continente, había nieves perpetuas y glaciares por todas partes y la vida era muy difícil. Los clanes se extinguían constantemente y la única esperanza estaba en que las mujeres fértiles tuviesen mas hijos y conseguir criarlos, y eso las hacia reinas absolutas. Eran sociedades completamente matriarcales.

Pen, perteneciente de la tribu del Espíritu de Lobo, descubre mientras persigue una manada de ciervos, el humo de un refugio gobernado por Car, la jefa dominante, y se acerca con sigilo…

5.- Europa menos 50.000

El peligro, la rivalidad entre clanes, y la violencia de las mujeres en un contexto de frío extremo se pone de manifiesto. El instinto de supervivencia del Sapiens y su carácter violento forjado durante millones de años, le impulsan a la conquista, a arrebatar al otro lo que tiene para beneficiarse, aunque la víctima sea un miembro del clan del Espíritu del Lobo; aunque sea alguien tan desconfiado y precavido como Pen.

Sin embargo la fuerza, la inteligencia y el coraje también se pondrán de manifiesto, aún en clanes matriarcales, que eran los que mejor se adaptaban para una superveniencia que acercaba a su fin. Luchas a muerte por el poder, colaboración, caza compartida, fiestas, rituales de empoderamiento femenino, en una zona cerca de lo que hoy es Marsella, donde casi llegaban los glaciares.

6 Europa menos 50.000

Los terribles dolores que sufrían muchas veces acababan con ellos irremediablemente; pero los de muelas no eran letales, y sin embargo les ocasionaban un gran sufrimiento. La colaboración y el compartir conocimiento les eran de gran ayuda, aunque muchas veces no querían compartirlo.

Los mitos y las leyendas son creaciones humanas con un propósito, pero alrededor de los cuales la gente puede colaborar. Esto crea un nexo de unión, esté o no equivocado, y eso, junto a capacidad de abstracción y representación, les permite colaborar, y es lo que los hace humanos.

En la última parte veremos una conversación de Pen, ya viejo, con su jefa, donde aún a riesgo de perder su vida por llevarle la contraria, pone de manifiesto que las respuestas de hombres y mujeres ante sus emociones, mas que ante los hechos concretos que las producen, no son adecuadas; y si los jefes se paran a pensar antes de actuar, se pueden encontrar soluciones mucho mejores que si se dejan llevar solo por el instinto.

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